Estudio desarrollado con datos del RIS muestra impacto de la discapacidad infantil en las trayectorias laborales y educativas de las familias
La investigación desarrollada por las académicas Marcela Perticará y Claudia Martínez, a partir de datos administrativos del Registro de Información Social (RIS), muestra que madres, padres y hermanos también ven afectadas sus trayectorias laborales y educativas cuando una familia enfrenta un caso de discapacidad infantil, y que estas desventajas son acumulativas y se refuerzan con el tiempo.
Cuando un niño, niña o adolescente con discapacidad no recibe apoyo oportuno, el impacto no recae solo en él o ella, sino que se extiende a toda la familia. Solo el 41% de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad termina la enseñanza media, frente al 71% de sus pares. Además, cuatro años después del nacimiento de un hijo con discapacidad, la brecha de empleo entre madres y padres se triplica.
Estas son algunas de las conclusiones del estudio “Discapacidad infantil y sus efectos sobre las familias”, desarrollado en el marco de RIS Investigación y presentado en el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
RIS Investigación es una modalidad del Registro de Información Social que permite a investigadores trabajar, con resguardos de confidencialidad, con datos administrativos innominados y vinculados de distintas instituciones del Estado. En este proyecto, estos datos permitieron seguir, de manera inédita, durante años las trayectorias educativas y laborales de miles de familias.
La jornada fue la primera instancia en que los hallazgos de un proyecto de RIS Investigación fueron presentados directamente a quienes formulan y ejecutan política pública, de la mano de sus propios autores. En el encuentro participaron funcionarios de distintas reparticiones vinculadas a las políticas de cuidados, discapacidad y niñez, entre ellas el Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, SENADIS y la Subsecretaría de la Niñez.
Un impacto que alcanza a toda la familia
Los hallazgos muestran un cuadro de vulnerabilidades que se superponen. Cuando la madre deja su empleo para asumir labores de cuidado, el padre aumenta su participación laboral, pero no alcanza a compensar la pérdida: el ingreso del hogar cae un 21%.
El efecto también alcanza a los hermanos, un costo que habitualmente no se mide. El hermano mayor de un niño con discapacidad tiene menor probabilidad de terminar la enseñanza media a tiempo y de ingresar a la educación superior, y el impacto se duplica cuando entre ambos existen menos de dos años de diferencia.
El subsecretario Gabriel Ugarte relevó la importancia de la evidencia en la toma de decisiones y destacó el aporte de RIS Investigación para vincular el trabajo académico con las políticas públicas. “La labor que realiza este instrumento, que es el RIS Investigación, permite a la academia colaborar en este desafío de entregar información. Nos interesa que lo que se genere a través de esta herramienta tenga una bajada en la política pública”, señaló.
Respecto del estudio presentado, Ugarte apuntó que sus resultados muestran cómo distintos factores se conjugan y afectan a las familias, particularmente en materia de cuidados, discapacidad y participación laboral.
“Aquí vemos que hay una realidad y distintos elementos que se conjugan, de cómo afecta el tema de los cuidados, de la discapacidad en la participación del empleo. En ese sentido, tenemos un desafío importante con la política social, de cómo el diseño de la política genera algunos incentivos y cómo nos hacemos cargo de eso, especialmente relacionado con el empleo formal”, sostuvo.
Al cierre de la jornada, el subsecretario hizo un llamado a dar continuidad al trabajo conjunto entre los distintos actores. “Esta es la primera mesa, y queremos que sea la primera de muchas. El compromiso es seguir trabajando juntos, academia, Estado y sociedad civil, para que ninguna familia enfrente sola el desafío de la discapacidad”, afirmó.